martes, 29 de octubre de 2013

SER FUERTE

ser fuerte no significa que no te duelan los golpes,significa que vas a seguir adelante a pesar de ellos,modificarán tu camino,será más largo,más difícil,tardarás más en llegar..las dificultades no son necesarias pero existen y están ahí.no tienes más remedio que darle la vuelta a la situación.la creación artística me permite reciclar el dolor en arte.por eso hago fotografías.por eso escribí el cuento de  la sirena.la sirena es un ser maravilloso, extraordinario.en consecuencia atrae el odio de aquellos que no se atreven a ser excepcionales.


viernes, 25 de octubre de 2013

Madrasta.

Una amiga nos presentó. El 3 de mayo de 2013. Mi profesora de ballet. En realidad fue un regalo. Para los dos. Mirla, siempre ayudando a los demás. Los dos estábamos tristes. Valci se acababa de separar. Y yo me moría del tedio. De no sentir nada por nadie. Agotada. Sin gasolina. El día que lo conocí casi inmediatamente mencionó a su hijo mayor, me mostró fotos, me contó cuánto había crecido de repente en pocos meses, con brillo de pai curuja en los ojos. De la existencia de su hija pequeña me enteré por FB. Sentí celos. Tener un bebé con él me parecía un vínculo tan especial... Ese pequeño mini ataque de celos fue el primer indicio de que algo me estaba ocurriendo. 
Pero eso no era todo. Había dos niñas más. Mirando atrás recuerdo todos sus intentos de decirme que tenía otras dos niñas. Tenía miedo. Él. De que saliese corriendo. Y lo más extraño es que yo misma me sorprendí de lo bien que me lo tomé. Como una bendición y no como un problema. Supongo que estoy en una edad en la que los niños me gustan más que lo adultos... Me gusta la energía de los niños. Cómo no amar a sus pequeñas fotocopias. Aún ahora sólo conozco al mayor y a Samira. Samira... Esa miniatura que da más calor que el sol. De acero y miga de pan. Me preocupo por sus hijas, quiero protegerlas de las presiones de una sociedad que tiene miedo de las mujeres inteligentes y trabajadoras, que quiere limitar sus aspiraciones, su libertad, que sólo le consiente cierta inteligencia y formación si la contraprestación económica es suficiente. 
Como una lapa quiero estar pegada a él. Dormir con él. Sentir, no pensar. Descansar mi alma sub-estimada.
La gente confunde no ser materialista con falta de ambición, con una excusa para no trabajar para tener dinero para pagar todas esas cosas. Yo sí quiero ganar dinero, que me paguen por mis libros o mis fotografías todo el dinero del mundo. Sé que todo lo que tengo y consiga sí pertenece a todos aquellos que se lo merecen, a todos aquellos a los que amo, a todos aquellos a los que nadie ayuda. Algunos dan cosas que les sobran o que creen que no tienen valor a personas que en las que no creen. Cómo no regalar las naranjas de tu árbol, que te regala la tierra cuando sobran y hay para todos. Dime cómo no sentir el frío que siente esa persona que un día fuiste tú o que un día te tocará ser a ti. El frío que siente esa persona de la que crees que tienes tanto que aprender, de esa persona que te da la mano cuando te caes, que te distrae cuando sientes que se te cae el mundo para que olvides un rato tu dolor.
La verdad es que no duermo cuando me acuesto con él. Lo abrazo. Siento una sensación de alivio profundo. Respiro por fin aire puro. Su presencia es mi aire. Y si por casualidad caigo dormida sueño con él. Como tierra seca bajo la lluvia. Como una sirena en el mar. Para mí, sol, sal y mar. Toda una noche. Las horas son minutos. A veces me aplasta. Me siento feliz. En el palacio de su cama estrecha.
Es de noche pero no tenemos sueño. Las ranas locas croan. Nos besamos. Estamos solos. No tenemos frío. No tenemos hambre.
No puedo decirle que sí cuando no puedo hacer lo que él quiere. No puedo renunciar a cosas que son importantes para mí porque ya nada está en mis manos. Mi propio destino lo marca mi incapacidad para hacer las cosas del modo que no sé hacerlas.
Reivindico mi derecho como mujer a amar alguien que me da mucha guerra, alguien que me lo pone difícil, porque yo no busco un marido, busco un sentimiento, busco una emoción que me deslumbre.