jueves, 16 de enero de 2014

amar no es hacer todo lo que él quiera

Cuando los medios son escasos hay que ir a muerte. El amor de un hombre no puede desviarme de mi camino. Por amor a él no puedo dejarle destruir mis sueños. Necesito esforzarme en convertirme en la mejor persona posible. ¿Pór que voy a privar a sus hijos de tener a la mejor influencia posible cerca..?
Lo que yo siento por ti no es amor tonto de cuento de hadas .. es otra cosa .. quiero que respires tranquilo .. quiero que sonrías .. yo, que tengo tanto miedo tengo que convencerte a ti de que todo va a ir bien.. a ti, que eres tan fuerte y siempre sales adelante.. yo que tengo tanto frío froto tu espalda curvada para que entres en calor.. en esos momentos quiero besarte para calmar tu ansiedad pero como de un animal salvaje herido tengo miedo de acercarme a ti.
En algún momento de nuestras vidas, cuando todo se nos hace cuesta arriba, casi todos caemos en la tentación de soñar con que un príncipe azul, o princesa, venga a rescatarnos. Pero no podemos cargar con ese peso a la persona que nos ama, que tiene que preocuparse en primer lugar de salvarse a sí misma.  
Una sola persona puede hacerme sentir que no estoy sola en mis luchas diarias. ¿Y si esa persona es incapaz de entenderme? ¿y si me siento sola, no porque nadie me entienda, probablemente existan en mi vida algunas personas con suficiente lucidez para hacerlo, sino porque esa persona en concreto no lo hace? Hay personas que son capaces de llenar los espacios, de cambiar la naturaleza de los lugares.


Y yo me acuesto a tu lado pero el que se tiene que levantar eres tú: necesito que lo hagas tú solo. Cuando sea posible y seas capaz. Te necesito de pie. Te necesito y punto. En el suelo o de pie. ¿Yo? yo sé lo que tengo que hacer. Necesito que estés aquí a mi lado. Yo me levanto sola. Pero contigo a mi lado. Nos levantamos juntos pero cada uno con sus propias fuerzas, apoyándonos en nuestras propias manos. Y hasta ese momento permanecemos juntos en el suelo, sabiendo que nos vamos a levantar, seguros de nosotros mismos.


Sí. Yo estoy loca por ti y hasta me parece divertido pelearme contigo.. por lo agradable que me resulta interactuar contigo; y no estar de acuerdo me parece normal.. razonable.

Algunos días me siento desarmada. Mis ideas pierden su sentido. Miro mis manos y están vacías. Y no tengo paciencia y tú no me quieres ayudar. Y pasa el tiempo y nada ocurre. Y pasa el tiempo y nada es más fácil. 

A veces me siento tonta por seguir tratando de aplazar una derrota sin duda hace mucho tiempo anunciada. Es posible que la persona que amo y que me niego tanto a dar por perdida no me convenga pero al fin y al cabo no soy ninguna cobarde.. Amar a alguien como él me obliga a esforzarme más en todo, lo cual no es malo.. No hablo de esforzarme en complacerlo sino en ser independiente (palabra sobre la que escribiría un libro), en no hundirme cuando las cosas se ponen difíciles... en no hundirme cuando surge una tormenta de repente venida de ninguna parte... No es tan malo que la persona que amas no esté pendiente de uno todo el tiempo por si uno se hace pupa, aunque a veces se agradezca un poco de exceso de atención. Es importante aprender a ser prudente, hay algo de prudencia en ciertas imprudencias, uno debe aprender cuando tiene margen para arriesgarse y cuando no, el dolor forma parte de la vida. Por otra parte, a veces queremos cambiar el curso de las cosas y no podemos y a veces sí que logramos cambiarlo. Es imposible saber qué botón pulsar. Vamos aprendiendo a lo largo de la vida, vamos desarrollando cierta intuición, o incluso perdiéndola. Está claro que nunca vamos a aprender a identificar con exactitud lo que sí puede cambiarse y lo que no... en ciertas personas la necesidad de transformar lo que no les gusta es más fuerte.. es casi un gesto involuntario.. un gesto que en mi caso puede decirse que define mi entera personalidad. No tanto lo que no me gusta (que suena frívolo) sino lo que me parece perjudicial, inadecuado, contraproducente.  

Quien no estaba haciendo nada (y nunca hizo nada) y te dice que te quiere y te seguirá a donde sea, no te está dando nada, no está renunciando a nada. Al contrario, quien está embarcada en un gran proyecto y te dice que no puede no acabarlo, te está demostrando que es una persona responsable. Si está luchando por conseguir cosas que pueden ser beneficiosas para todos, luchando por mejorar su propia vida, nunca será un lastre para ti. 

... entêté dans son refus de comprendre ...

jueves, 9 de enero de 2014

Terpsícore, musa valiente

Mirla Vilariño Medina. Fotografía: Iria Rodríguez L.






Terpsícore, musa valiente

Puede que el arte no le parezca a muchos algo tan urgentemente necesario para el bienestar del individuo. Pero el respecto al artista es un buen indicativo de la salud social, y mental, de un país. Esta es una foto de mi maestra de ballet. Venezolana, con sangre de tres continentes, bisnieta de esclavos robados a África, llegó a España con mucha fe y muchas ganas de trabajar y transmitir todo lo que otros le habían dado a ella primero. Gracias a ella, algunos de sus alumnos (vigueses) consiguieron una buena formación que les permitió entrar en escuelas de danza prestigiosas (Carmen Roche, Víctor Ullate, en España; Joffrey Ballet School NY + Arts Ballet Theatre of Florida, en USA), adolescentes que viviendo en Galicia no tendrían ninguna oportunidad. Totalmente al margen del sistema, excesivamente burocratizado, que les cierra las puertas a los mejores maestros, siempre acosada por el fantasma de la explotación laboral en los sucesivos puestos de empleo que ocupa, es un ejemplo de esfuerzo y generosidad. Trabajando en salas de asociaciones de vecinos como la Salgueira, pasando frío, en suelos inadecuados, consiguiendo resultados a costa de su salud.

Aunque socialmente no nos valoren debemos seguir adelante luchando por lo que es justo y lo que nos hace feliz. 
Como no tengo la formación adecuada para hacer su trabajo aunque me gustaría tener la posibilidad de volver a entrenar nuevamente, me limito a combatir sirviéndome de mi cámara y de mis palabras porque su esfuerzo sea reconocido y porque un día la sociedad le dé mejores armas, las que ella se merece, para que pueda luchar por el bienestar de todos. Porque el arte nos ayuda a mantenernos mentalmente y físicamente sanos y sobre todo activos, lúcidos, críticos, felices, solidarios, empáticos, insobornables. Nos enseña que la clave del desarrollo de un país y del bienestar de todos está en el esfuerzo y la generosidad. En ayudar a los que ayudan.

                                         Nunca tengas miedo de trabajar haciendo lo que verdaderamente te importa. Cuando no estés bien, es lo único que podrá sacarte del agujero porque es lo único que serás capaz de hacer casi sin fuerzas, lo único que te dará energía en vez de quitártela.

miércoles, 1 de enero de 2014

2014 No hay que ser pesimistas





2014 No hay que ser pesimistas, ahora tenemos más lucidez. 
Por todas partes hay personas haciendo cosas por ayudar a los demás; viejitos que nunca se atrevieron a protestar con Franco en pié de guerra ahora por sus ahorros. Algunos están bien y aún no les importan los demás. Necesitamos dirigentes que se sientan orgullosos de hacer las cosas bien, que sientan como propio el progreso de los demás. El tiempo presente es un tiempo en el que aún sólo en la cabeza de las personas se están gestando las reformas futuras para tener un Estado de bienestar más sólido. ¿ No os dais cuenta de que nunca antes hubo personas que tuviesen tan claro lo que hay que hacer. Por ejemplo, toda esa gente de la plataforma antidesahucios, con Ada Colau a la cabeza. Es cierto que no sacaron adelante la ley de vivienda que ellos proponían pero lo importante ahora es que sabemos lo que hay que hacer. Hay un millón de cabezas por ahí con las ideas muy claras, hay un proyecto de país en las mejores mentes del pueblo, estamos preparados para ese momento en que el viento comience a soplar a favor. Encontraremos ese ladrillo suelto que nos permitirá empezar a derrumbar este Estado de opresión que se están inventando. No sólo podemos recuperar los puestos de trabajo perdidos, está vez serán puestos de trabajo más diversificados, serán puestos de trabajo ocupados con personas con mejor formación y con más ambición, que luchen por que la existencia de su puesto de trabajo sea imprescindible para su empresa. Puestos de trabajo que ocupen gente que valora y le importa hacer bien su trabajo. Los economistas siempre se equivocan, si la gente quiere las cosas se hacen mejor y van más rápido. La reforma de la ley del aborto con la que Gallardón anda amenazando a los ciudadanos españoles quizás sirva para que el Estado se desvincule definitivamente de la Iglesia Católica, y para que la carrera política de semejante monstruito se acabe. O eso le pido a Dios...


Feliz año a todos.