2014 No
hay que ser pesimistas, ahora tenemos más lucidez.
Por todas partes hay
personas haciendo cosas por ayudar a los demás; viejitos que nunca se
atrevieron a protestar con Franco en pié de guerra ahora por sus
ahorros. Algunos están bien y aún no les importan los demás. Necesitamos
dirigentes que se sientan orgullosos de hacer las cosas bien, que
sientan como propio el progreso de los demás. El tiempo presente es un tiempo en el que aún
sólo en la cabeza de las personas se están gestando las reformas futuras
para tener un Estado de bienestar más sólido. ¿ No os dais cuenta de que
nunca antes hubo personas que tuviesen tan claro lo que hay que hacer. Por ejemplo,
toda esa gente de la plataforma antidesahucios, con Ada Colau a la
cabeza. Es cierto que no sacaron adelante la ley de vivienda que
ellos proponían pero lo importante ahora es que sabemos lo que hay que
hacer. Hay un millón de cabezas por ahí con las ideas muy claras, hay un
proyecto de país en las mejores mentes del pueblo, estamos preparados
para ese momento en que el viento comience a soplar a favor.
Encontraremos ese ladrillo suelto que nos permitirá empezar a derrumbar
este Estado de opresión que se están inventando. No sólo podemos
recuperar los puestos de trabajo perdidos, está vez serán puestos de trabajo más
diversificados, serán puestos de trabajo ocupados con personas con mejor
formación y con más ambición, que luchen por que la existencia de su
puesto de trabajo sea imprescindible para su empresa. Puestos de trabajo
que ocupen gente que valora y le importa hacer bien su
trabajo. Los economistas siempre se equivocan, si la gente quiere las
cosas se hacen mejor y van más rápido. La reforma de la ley del aborto con la que
Gallardón anda amenazando a los ciudadanos españoles quizás sirva para que el Estado se desvincule definitivamente
de la Iglesia Católica, y para que la carrera política de semejante
monstruito se acabe. O eso le pido a Dios...
Feliz año a todos.

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