miércoles, 6 de julio de 2016

En la planta de psiquiatría



2014. Semana Santa. Una llamada al 062. Múltiples mentiras. 2 guardias civiles escriben que ven lo que no ocurrió. En un hospital público, en un país europeo, me mintieron. Me drogaron. Me ataron. Me desperté 3 días después. Apalpé mi cráneo. Una brecha. Sangre en la almohada. 3 kilos menos. Vértigo. Recordé haberme despertado. Haber suplicado que me desataran. Haber hecho fuerza. La negativa aterradora de aquellos que disfrutan del dolor ajeno y la sensación de poder. Durante 11 días vigilada. Privada de libertad. Amenazada. Indefensa. Drogada. Por fin mentí. Me dejaron salir. 4 meses de lucha. Limpia, celebré no haber perdido mi vida. 1984