jueves, 9 de mayo de 2013

AVANZAR EN CÍRCULOS

 


El procedimiento del que me sirvo para titular este microvideo de carácter documental consiste en la utilización de una paradoja: avanzar en círculos en principio es no avanzar. Esta referencia a la importancia que tiene la realización de los giros en ballet me sirve para proponer una reflexión sobre la importancia de la danza y del deporte en el individuo. Aprender a girar no sólo te hace avanzar como bailarín (y te hace avanzar como ser humano): también te hace avanzar en la vida laboral, pues, cuanto mejor gires, cuanto mejor seas, mayores posibilidades laborales como bailarín tienes. Lejos quedan aquellos años en que se podía elegir entre un trabajo de corta vida laboral, como la danza (en teoría, por supuesto) y un trabajo serio y seguro como ser funcionario, médico o banquero (recordemos la canción de Golpes Bajos). Ahora ya lo único importante es ir teniendo trabajo y ya no existen oficios seguros. Lo importante en realidad es ser el mejor en lo que haces y, para ser el mejor, primero tiene que importarte, y, si te importa, lo segundo será esforzarse: si eres imprescindible, si eres bueno, te asegurarás la continuidad laboral. Platón, hace unos 2.800 años, pensaba que el alma, como los músculos, que se pueden fortalecer y desarrollar con el ejercicio físico, también se puede desarrollar y fortalecer. Con nuestro esfuerzo personal podemos transformar nuestro cuerpo pero también nuestra alma. Lo que yo descubrí hace tiempo, con el ballet, con la capoeira, aunque a muchos les pueda resultar obvio, es que lo físico, lo intelectual y lo emocional no están separados y unos influyen en los otros. Ni siquiera es tan importante aquello que conseguimos hacer después de mucho esfuerzo sino todo lo vivido, lo sentido y lo aprendido durante ese tiempo. Y aún en los deportes individuales la relación que se establece entre el entrenador o maestro y el alumno, o entre el fisio y el alumno, no deja de ser una de las más profundas que una persona pueda aspirar a establecer a lo largo de toda su vida. ¿Por qué una nación debe invertir en danza o en deporte? Pues porque en cada nación siempre se debe contar con una serie de individuos que se dediquen exclusivamente a hacer progresar aquellas disciplinas que se consideren más interesantes para el bienestar de todos,  pues porque en cada nación siempre debe existir una serie de individuos que se dediquen a intentar sobrepasar los límites de la excelencia, porque la no existencia de la excelencia equivale a la mediocridad. No el conjunto absoluto de los individuos de una nación puede alcanzar esos límites siempre susceptibles de ser desafiados de la excelencia. No obstante, es importante que aprenda a apreciarla positivamente y que se esfuerce por acercarse a ella en la medida de sus posibilidades. Si la gran masa aspira a la mediocridad tendremos una nación de inútiles embrutecidos, si la gran masa aspira a la excelencia tendremos una nación de personas medianamente inteligentes y con una capacidad razonable y suficiente para amar. Basta ser excelente o acercarse a la excelencia en una disciplina para comprender como funcionan las demás. ¿El dinero como fin o el dinero como medio? ¿A qué aspiramos? ¿A cubrir nuestras necesidades básicas? ¿A ser felices? La felicidad no la vende el CorteInglés. La felicidad está en la rutina de cada día, en lo que hacemos cada día. La euforia que siento cuando consigo completar dos vueltas (y sólo me sale hacia la izquierda y en dehors) me la da el dinero: pero me la da el dinero que yo le pago a mi maestra, que es quien está en el verdadero origen de esa felicidad.



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