martes, 29 de noviembre de 2016
Pégame puta
Ayer mi madre me dijo esa frase. El 28 de noviembre. Es terrible. Pero está cediendo... está mostrando señales de cansancio. La gente como ella nunca sale de su papel. Te acusa de hacer algo que ella está haciendo o hizo o consigue que otros hagan en su lugar. En segunda persona. Tú. Es exasperante. Por eso cuando finalmente reconoce que tú no eres la violenta sino ella, sientes alivio. Cuando esa persona te pide que le agredas para ir corriendo a mostrárselo a los demás, ya está perdiendo el rumbo. Quienes finjen creerse sus mentiras no se las creen de verdad. Lo sé.
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En 2008 (noviembre?), yo estaba viviendo y estudiando en Francia, mi madre me envió antidepresivos (la verdad es que no anoté el nombre del medicamento, igual eran benzodiazepinas, en todo caso medicamentos propios de la psiquiatría) por correo que un estomatólogo (tengo el nombre, jubilado hoy en día, atendía en Vigo) al que no conozco, me recetó en consulta privada. En realidad no sé a nombre de quien estaba la receta, al nombre de mi madre o al mío, mi madre pagó por los medicamentos porque ella ya estaba adquiriendo antidepresivos, benzodiezapinas, vía seguridad social (paroxetina, lexatin). Según mi madre ella pidió ese medicamento para mí. Mi madre jamás me enviaría su medicación porque ningún adicto regala su dosis. Estoy en el paro y tengo problemas de salud (ginecológicos y cervicales) de modo que aunque me encantaría denunciar a ese tipo, no puedo; y tampoco puedo denunciar a mi madre aunque quiera ahora mismo. Me parecen alarmantes este tipo de prácticas. Que un médico pueda recetar antidepresivos o lo que fuese, benzodiezapinas, a una persona que no conoce sin el conocimiento de esta y encontrándose esta fuera del país me parece gravísimo. Evidentemente cuando vi esos medicamentos acudí a la farmacia más próxima y los tiré. Mi madre es una adicta y debería someterse a un tratamiento de desintoxicación y tiene muchos problemas psicológicos; (no puedo hacer nada al respecto de momento). Pero un médico tiene responsabilidades. Este tipo de comportamiento es propio de un vulgar camello. Supongo que se podría localizar de qué medicamentos se trataba por las fechas y el carné de identidad de mi madre. Creo que se podría investigar. Tengo claro que el médico sabía que no eran para mí. Mi madre conoció a este médico a través de su prima, que se encargaba de citas y fichas con los datos del paciente.
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